domingo, 24 de mayo de 2009

El Chupacabras


Los manuales de buenas costumbres prescriben como educado saludar a los recién llegados,  así que ¡bienvenidos, abandonad toda esperanza! Dicho queda.

He habilitado este archivo para que sirva de hemeroteca virtual a quien se encuentre ante la amarga tesitura de sentirse abandonado entre tanto silencio. Sospecho que habrá pocos, pero el esfuerzo de realizar la revisión de lo que pensé u opiné hace ya siete años, me merece la pena, si como intuyo, sirve para que uno solo de esos desamparados que se están dando de bruces con la cruda realidad que ha destruido las numerosas referencias al mundillo que no hace tanto existían, localiza siquiera un peldaño donde poner su pie.

En otro orden de cosas, estos artículos de opinión, son eso, opiniones, y conviene matizar que son obra de un tipo (yo) que por suerte o por desgracia ha visto la industria de los JdR en primera línea, y desde hace la friolera de 18 años, y que para colmo desarrolla su actividad profesional en ámbitos muy similares. Por tanto, son reflexiones que aunque no vayan a misa, nunca lo he pretendido, sí pueden ofrecer una visión más amplia que aquellas a las que nos tiene acostumbrados la inercia que gobierna el destino de nuestra modalidad de ocio.

Por último, he denominado El Chupacabras a este blog, como un sencillo homenaje a Jorge Coto, quien me brindó la oportunidad de escribir en el e-zine The Freak Times, para posteriormente dar cobijo a mis contribuciones en una sección regular que se llamó así.

¡Que lo disfrutemos!