jueves, 19 de noviembre de 2009

El Rol ha muerto


Vivimos un momento de recesión más que palpable, debido, entre otros factores, a la enorme cantidad de títulos que se han publicado estos años anteriores en EE.UU. (fundamentalnte), lo que ha originado en España la vuelta a los mentideros de la justificación menos inteligente y más peligrosa: ¡¡¡Los Juegos de Rol han muerto!!!

¡Que no cunda el pánico!

No, no lo creáis, ya sé que es un comentario que se está extendiendo como la peste, pero creedme: es simplemente una coña fea, recurrente, la manera que tienen algunos de justificar sus propias limitaciones.

La cosa de que el Rol ha muerto, o está a las puertas de hacerlo, no se sostiene porque malamente puede morir algo que ya ha muerto, y es que a decir de los entendidos, y que yo recuerde, el rol murió con el Magic, cuando desapareció Joc Internacional, cuando llegó el D20 System y cuando se hicieron habituales los PDFs (si me he equivocado en el orden, espero que sepáis perdonarme).

Atendiendo a la importancia de las razones argumentadas por los diferentes voceros de turno: que precisamente la empresa que parió el Magic (Wizards of the Coast) —a mediados de los 90 se dedicaba exclusivamente a hacer cartas, recordemos— sea quien convulsione el mercado comiéndose a TSR (Dungeons & Dragons RPG) y nos acojone un poco a finales del siglo pasado tratando de imponer el D20 System y el sistema de licencias, dice mucho a favor del futuro y solvencia del rol y bastante poco acerca de la seriedad de los amantes del augurio funesto y gratuito. Porque los yankis pueden ser muchas cosas, pero en cuestión de pasta no suelen ser idiotas.

Alguno estará pensando en que ya estoy en los extremos, que el ejemplo de Wizards no es del todo válido porque es muy grande y está muy diversificada (a lo mejor es tan grande porque está diversificada, todo sería indagar), pero sinceramente creo que no me he ido demasiado lejos. Recordemos brevemente que cuando el Magic anunciaba el apocalipsis rolero en España, el Vampire (White Wolf) y sus secuelas, precuelas y adláteres campaban por sus respetos, el 7th Sea y el Legend of the five rings (ambos de Alderac) salían al mercado... O que cuando el D20 System parecía que iba a destruir cualquier atisbo de supervivencia, todo quisque con dos dedos de frente (lejos de aquí, lógicamente) se subió al carro, y hubo algunos que incluso decidieron acometer la renovación de sus emblemáticas líneas (The Call of Cthulu, Star Wars, The Lord of the Rings, etcétera), mientras otros abordaban el asunto con renovadas ganas (Zombie, Witchcraft, Unknown Armies...).

Siguiendo con lo de la importancia, lo de Joc Internacional es en cierto modo comprensible, la caída de una editorial de su tamaño convulsiona cualquier mercado, pero no olvidemos que en breve tiempo casi todas sus líneas importantes ya estaban en otras manos (algunas ya los estaban desde antes, todo hay que decirlo). Y lo de los PDFs... pues ya hemos visto el enorme daño que nos ha hecho (y sigo sin justificarlo, que conste).

Voy al grano, que ya es hora. ¿Qué nos pasa entonces, para que cada cierto tiempo decidamos interpretar a desconsoladas plañideras? Pues lo de siempre, ni más ni menos, que aquí funciona muy bien la política del miedo (a río revuelto, ganancia de pescadores), porque algunos intereses editoriales (¡ojo, que no he dicho mafias!) se aprovechan perfectamente de la paupérrima calidad y formación profesional de alguno de los integrantes necesarios del sistema (léase libreros) para seguir vendiendo material no traducido (es que aquello es otro mundo... ¡no te jode!).

La economía contempla que los mercados, para ser mercados, deben sufrir periodos de expansión y de parón que se suceden a lo largo de su explotación (el consumo se está enfriando, ¿os suena?). Así, es lógico entender que cada cierto tiempo aparezcan iniciativas que desaparecen luego, y que entre tanto tirón y recesión, sólo queden aquellas que han demostrado su solvencia... porque es lo normal, lo natural. No hay muerte de la actividad, sólo cambio de ritmo y de integrantes.

¿El Rol ha muerto? No, tajantemente lo digo. No estamos en uno de los mejores momentos, no lo voy a negar, pero sé que pasará. Y, entonces, ¿a qué viene tanta profecía funesta?...

La economía también dicta que no existe mercado si no hay confianza. Así, si destruimos la confianza nos cargamos el mercado y nos podemos ir tan tranquilos quedando como auténticos reyes del mambo (sencillo, ¿verdad?). ¿Que quedan otros que intentan mantener la confianza?... ¡que se jodan!

No hagáis caso, todo esto es sólo es una coña fea, un intento por jodernos la vida que está siendo propagada por aquellos que se enfrentan a la cruda realidad de que dependemos en exceso del mercado americano (ya sabéis, si allí estornudan, aquí nos constipamos), o lo que es peor, por aquellos que tratan de alargar su agonía, ejerciendo, como cuando estaban en plena forma, de Gran perro del hortelano patrio.

Un enorme saludo para todos.

Artículo de opinión publicado en OcioJoven, con fecha 5 de febrero de 2006.